POLINIZACIÓN DEL ARÁNDANO Y SU IMPACTO EN LA PRODUCTIVIDAD DEL CULTIVO

INTRODUCCIÓN

‌El arándano se ha consolidado como uno de los cultivos más importantes del Perú, posicionando al país como líder en exportación. Detrás de cada fruto, existe un proceso biológico clave que muchas veces pasa desapercibido: la polinización.

En los sistemas intensivos de la costa peruana, donde la producción es altamente tecnificada, lograr una polinización eficiente influye directamente en el cuajado, el calibre, la firmeza y la uniformidad del fruto. Más que instalar colmenas, se trata de gestionar adecuadamente el proceso durante la floración para asegurar buenos resultados productivos.

A continuación, revisaremos los aspectos clave de la polinización en arándano en el Perú y su impacto en la productividad y calidad del fruto.

1) ¿Qué es la polinización?  

La polinización es el proceso mediante el cual el polen llega al estigma de la flor y permite la fecundación, dando inicio a la formación del fruto.

En el caso del arándano (Vaccinium spp.), este proceso tiene una característica particular: el polen se encuentra dentro de anteras que lo liberan por pequeñas aberturas. Por ello, no siempre se transfiere con facilidad. El cultivo depende de insectos que movilicen adecuadamente ese polen y lo depositen en el lugar correcto.

En términos prácticos, no basta con que las flores reciban visitas; se necesita que llegue suficiente polen compatible para que se formen semillas viables. En arándano, una buena polinización se traduce en frutos mejor desarrollados, con mayor calibre, mejor firmeza y mayor uniformidad.

Figura 1: Abeja visitando flores de arándano durante la floración Fuente: Arándanos Perú (27 mayo 2025).

2) Importancia en la productividad del arándano  

Desde el punto de vista productivo, la polinización influye directamente en dos aspectos clave: el cuajado y la calidad del fruto.

Cuando las flores no reciben suficiente polen efectivo, el cuajado puede disminuir o presentarse de forma irregular dentro del sector del campo. Esto genera diferencias en la carga productiva entre plantas y entre distintas zonas del predio, afectando la uniformidad del cultivo.

Por otro lado, una polinización eficiente mejora el desarrollo interno del fruto. En arándano, esto se refleja en un mayor calibre, mejor firmeza y una maduración más uniforme. En sistemas orientados a exportación, estas características son determinantes para mantener condición en cosecha, selección y poscosecha.

En la práctica, lotes con buena actividad de polinizadores durante la floración suelen mostrar una fruta más homogénea y con mejor comportamiento en viaje.

Figura 2. Racimo de frutos de arándano mostrando distintos estados de desarrollo y maduración. Fuente: Fall Creek®.

3) Agentes polinizadores  

En la producción de arándano, el principal agente polinizador es la abeja melífera (Apis mellifera), utilizada mediante colmenas instaladas durante la floración. Su principal ventaja es la capacidad de cubrir grandes superficies y asegurar un número importante de visitas por día.

Además de las abejas manejadas, también pueden participar abejas silvestres y, en algunos sistemas, abejorros u otros polinizadores. Cuando están presentes, estos insectos pueden complementar el trabajo de las colmenas y aportar estabilidad al proceso.

Más que elegir un “polinizador ideal”, lo importante es asegurar que exista actividad suficiente y bien distribuida durante el periodo crítico de floración.

4) Factores que afectan la polinización  

La eficiencia de la polinización no depende únicamente de la cantidad de colmenas instaladas. Existen varios factores que pueden limitar el proceso:

  • Clima durante la floración: Vientos fuertes, bajas temperaturas o días muy nublados reducen la actividad de vuelo de las abejas y, por lo tanto, las oportunidades de transferencia de polen.

  • Calidad de las colmenas: Colmenas débiles o con baja población disminuyen el número de visitas efectivas a las flores.

  • Competencia floral: La presencia de malezas en floración o cultivos vecinos más atractivos pueden desviar el pecoreo fuera del cuartel.

  • Manejo fitosanitario: Aplicaciones durante momentos de alta actividad de abejas pueden afectar su comportamiento y reducir su presencia en el campo.

Comprender estos factores permite anticiparse y reducir los riesgos durante la floración.

5) Buenas prácticas de manejo en campo  

Para mejorar la eficiencia de la polinización, es recomendable integrarla al plan general de manejo del cultivo.

Algunas prácticas clave incluyen:

  • Planificar con anticipación el ingreso de colmenas según el inicio de floración.

  • Verificar la calidad y actividad de las colmenas instaladas.

  • Distribuir las colmenas estratégicamente para cubrir todo el bloque.

  • Controlar malezas en floración que compitan por la atención de las abejas.

  • Coordinar el programa fitosanitario para proteger la actividad de los polinizadores.

  • Monitorear la actividad de las abejas durante la floración y realizar ajustes cuando sea necesario.

Cuando la polinización se gestiona de manera planificada, el impacto positivo se observa directamente en el rendimiento y en la calidad del fruto cosechado.

CONCLUSIÓN

La polinización es un proceso clave en el cultivo de arándano, ya que influye directamente en el rendimiento y en la calidad del fruto. El cuajado, el calibre, la firmeza y la uniformidad comienzan a definirse durante la floración.

Más que instalar colmenas, el desafío está en asegurar una actividad efectiva de los polinizadores en el momento adecuado. Integrar la polinización al plan de manejo del cultivo, con planificación y buenas prácticas, permite reducir riesgos y mejorar los resultados productivos.

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